Rotura de menisco: síntomas, tratamiento y cuándo operar

La rotura de menisco es una de las lesiones más frecuentes de la rodilla. Puede aparecer tras un traumatismo concreto, como un giro brusco, o de forma progresiva con el paso del tiempo, incluso sin un recuerdo claro de lesión. Por eso, no todas las roturas de menisco se presentan igual ni requieren el mismo tratamiento.

En la práctica clínica, uno de los mayores errores es tratar todas las roturas de menisco como si fueran iguales. Entender qué es el menisco, cómo se lesiona y qué síntomas produce ayuda a tomar decisiones más razonables y a evitar tratamientos innecesarios.


Qué es el menisco y para qué sirve

En cada rodilla existen dos meniscos, uno interno y otro externo. Son estructuras fibrocartilaginosas situadas entre el fémur y la tibia que actúan como amortiguadores y estabilizadores de la articulación.

El menisco cumple varias funciones importantes:

  • reparte las cargas al caminar y correr
  • protege el cartílago articular
  • contribuye a la estabilidad de la rodilla
  • ayuda a que el movimiento sea más suave

Cuando el menisco se rompe, estas funciones pueden verse alteradas en mayor o menor grado, dependiendo del tipo de rotura.


Cómo se produce una rotura de menisco

Las roturas de menisco pueden producirse por mecanismos distintos, y esto es clave para entender su evolución.

En personas jóvenes y activas, suelen aparecer tras un giro brusco de la rodilla con el pie apoyado, a menudo durante la práctica deportiva. En estos casos, la rotura suele ser traumática y el inicio de los síntomas es claro.

En personas de más edad, o con cambios degenerativos previos en la rodilla, el menisco puede romperse de forma progresiva. A veces basta un gesto cotidiano, como agacharse o levantarse, y no siempre existe un traumatismo identificable.


Síntomas más habituales

Los síntomas de una rotura de menisco pueden variar mucho de una persona a otra. Los más frecuentes son:

  • dolor localizado en la línea articular
  • inflamación de la rodilla, a veces intermitente
  • sensación de chasquido o bloqueo
  • dificultad para agacharse o ponerse en cuclillas
  • episodios en los que la rodilla se queda “enganchada”

No todas las roturas producen bloqueo verdadero. En muchos casos el síntoma principal es el dolor, que puede aparecer con determinados movimientos, al ponerse de pie tras estar sentado o tras la actividad.


Cuándo sospechar una rotura de menisco

Conviene valorar una posible rotura de menisco cuando:

  • el dolor persiste pese al reposo y tratamiento inicial
  • la rodilla se inflama de forma repetida
  • aparecen bloqueos o chasquidos dolorosos
  • existe sensación de algo que “no va bien” dentro de la rodilla

En estos casos, una valoración especializada ayuda a aclarar el diagnóstico y a decidir los siguientes pasos.


Cómo se diagnostica

El diagnóstico se basa en la combinación de:

  • la historia clínica
  • la exploración física
  • las pruebas de imagen

La resonancia magnética es la prueba más utilizada para confirmar la rotura de menisco y valorar su tipo, localización y posibles lesiones asociadas, como daño del cartílago o lesiones ligamentosas.

Es importante recordar que no todas las roturas visibles en una resonancia son necesariamente la causa del dolor. Por eso, la imagen siempre debe interpretarse junto con los síntomas y la exploración.


Tratamiento de la rotura de menisco

El tratamiento depende de múltiples factores y no siempre implica cirugía.

Tratamiento conservador

En muchos casos, especialmente en roturas estables o degenerativas, el tratamiento inicial puede ser conservador e incluir:

  • reposo relativo
  • adaptación de la actividad
  • fisioterapia
  • fortalecimiento muscular

Muchas personas mejoran de forma significativa sin necesidad de operar.


Tratamiento quirúrgico

La cirugía se plantea cuando:

  • persisten los síntomas pese a tratamiento conservador
  • existen bloqueos mecánicos claros
  • la rotura interfiere de forma importante en la vida diaria o deportiva
  • hay lesiones asociadas que lo aconsejan

El objetivo de la cirugía no es “quitar el menisco”, sino preservar la mayor cantidad posible de tejido sano siempre que sea viable.


¿Cuándo se recomienda operar una rotura de menisco?

No todas las roturas de menisco deben operarse. La indicación quirúrgica suele ser más clara cuando:

  • hay bloqueo verdadero de la rodilla
  • el dolor es persistente y limitante
  • la rotura es inestable
  • el paciente desea mantener un nivel alto de actividad

La decisión debe ser individualizada y basada en síntomas reales, no solo en la imagen de la resonancia.


Qué ocurre si no se opera

Muchas roturas de menisco pueden convivir con la rodilla durante años sin causar problemas importantes. Sin embargo, en algunos casos, una rotura sintomática no tratada puede favorecer:

  • dolor crónico
  • inflamaciones repetidas
  • deterioro progresivo del cartílago

Esto no significa que siempre haya que operar, sino que conviene vigilar la evolución y reevaluar si los síntomas cambian.


Recuperación tras una rotura de menisco

La recuperación depende de si se opta por tratamiento conservador o quirúrgico y, en caso de cirugía, del tipo de intervención realizada.

En general, muchas personas recuperan una vida funcional normal en semanas, aunque la vuelta al deporte o a actividades exigentes puede requerir más tiempo y una rehabilitación adecuada.

Los plazos concretos deben individualizarse según cada caso.


Preguntas frecuentes

¿Todas las roturas de menisco duelen?

No. Algunas roturas son hallazgos en resonancia y no producen síntomas relevantes.

¿El menisco se puede “pegar” solo?

Algunas roturas pequeñas y estables pueden dejar de dar síntomas, pero el tejido no siempre se regenera como estaba.

¿Operar el menisco evita la artrosis?

No hay garantías. Preservar menisco cuando es posible ayuda a proteger la rodilla, pero no elimina el riesgo de cambios degenerativos.

¿Puedo hacer deporte con una rotura de menisco?

Depende del tipo de rotura y de los síntomas. En algunos casos sí, en otros no es recomendable.


Fuentes y revisión médica

Contenido revisado por traumatólogo. Basado en guías clínicas, revisiones actuales y experiencia clínica en el manejo de las roturas de menisco.

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